España

Los estertores de la muerte política

La política son ciclos: hoy estás en la cima y mañana las circunstancias te pueden convertir en un cadáver político. El meteórico ascenso que vivió Vox desde el 2019, llegando por momentos incluso a ser segunda fuerza política en España, es sólo la sombra de lo que pudo haber sido y no fue. La dimisión del pasado martes de Iván Espinosa de los Monteros es solo un ejemplo más de lo que se viene avisando. La pérdida de personalidades de gran valor como Macarena Olona, Víctor Sánchez del Real o el propio Iván, es síntoma de que la formación está llegando a su muerte política.

Se me antoja extraño que uno de los más brillantes diputados del hemiciclo, a quien creía con una importante trayectoria política aún por recorrer, haya optado por dimitir de forma tan abrupta y repentina. La lógica invita a pensar que no ha encajado nada bien la decisión de su partido de hacerse a un lado renunciando a formar parte de un hipotético Gobierno liderado por el ‘popular’ Alberto Núñez Feijóo. Dirán algunos que Iván solo ambicionaba poseer una cartera ministerial y, ante la imposibilidad propiciada por las circunstancias, ha decidido echarse a un lado. No seré yo quien lo desmienta, pues si no es lo que pretende, con sus actos, lo deja caer.

A lo hecho pecho. Con la salida de Espinosa de los Monteros, las malas noticias se suceden en la formación liderada por Santiago Abascal. Todo apuntaba a que Juan Luis Steegmann, el mismo que criticó a todo aquel que no se quiso “vacunar” del covid, iba a recoger el puesto en listas por Madrid que deja Iván. Sólo la bendita casualidad ha querido que el Doctor «Liendre» finalmente no recogiese su acta de diputado señalando como responsables a los que le han presionado. De VOX ya sabemos que tienden a maquillar la realidad cuando se trata de crisis internas, pero de ser como dice, es sin duda un triunfo para todos los que en algún momento, incluido un servidor, le atacamos por sus insultos y actitud colaboracionista con los promotores de la plandemia.

Tengo bastantes amigos y conocidos que son electores de Vox, incluso cargos orgánicos del mismo, que me han llegado a confirmar en privado que hubiese sido más deseable que la formación sacara peor resultado en Madrid para haber podido evitar esta nefasta incorporación “de última hora”. A esto han llegado distintas personalidades que votan, pertenecen o han pertenecido a la formación, hasta tal punto de considerar un peor resultado como algo deseable. Si usted no percibe el olor a muerto, hágase un test de esos que detectan el coronavirus, que tanto le gustan al doctor Steegmann.

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  • Qué se hayan ido dos no significa que vox haya muerto. Lo importante son las ideas, no las personas

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