Llevamos una semanita en la que la televisión parece un Gran Premio de Fórmula 1, con Red Bull y Mercedes disputándose constantemente la pole. La gente, en medio de esta “carrera” entre David Broncano y Pablo Motos, no se da cuenta de que la realidad de nuestro país se encuentra fuera de nuestras pantallas. Tanto ‘La Revuelta’ como ‘El Hormiguero’ sirven para ponerle pausa a ese programa llamado vida real, donde el hambre, la subida de impuestos a tutiplén y el riesgo de perder nuestros derechos están a la orden del día.
Sinceramente, no soy espectador habitual de ninguno de los dos presentadores ni formatos, pero si tuviera que decantarme por uno, lo haría sin lugar a dudas por ‘El Hormiguero’ por dos motivos evidentes: el primero, debido a que tanto los beneficios como las pérdidas que puedan tener corren a cuenta de los creadores del formato y no del erario público, cosa que no podemos decir lo mismo del programa presentado por Broncano. El segundo motivo, que no es menos importante, es que, salvo en casos muy puntuales, el programa de Motos evita tocar temas políticos y, cuando lo hace, mantiene entre sus colaboradores a personas que simpatizan tanto con la izquierda como con la derecha, mientras que en el de Broncano es raro ver a alguien que se muestre crítico con el Gobierno o sus políticas. No pierdo la esperanza de que en ‘La Revuelta’ se muestren críticos con el feminismo, el colectivo LGTBI o la religión de la paz. ¿Sucederá? Seguramente, ni por el forro.
No obstante, el motivo de mi reflexión no se debe a criticar exclusivamente a uno u otro formato, sino a la sociedad de borregos que estamos creando. Personas que se ponen a ver ‘La Revuelta’ únicamente para desbancar a ‘El Hormiguero’ o viceversa, en lugar de disfrutar del programa sin pensar en los números que hace la competencia. Qué triste es dejar puesta la televisión, esperando con ansias la audiencia que hace su programa favorito para sacar pecho de que ‘el suyo’ ha obtenido más share que la competencia, como si les fuera la vida en ello. ¿Cuántos estaréis pensando exactamente lo mismo que yo mientras os dedicáis a curiosear vuestras respectivas redes sociales? Me cuesta creer que sea el único en hacerse tal cuestión.
Sin duda, la borregada jamás entenderá de razas, sexos, ni siquiera sobre ideología política. No piensan ni les interesa razonar; simplemente actúan como borregos que carecen de personalidad. Tal y como apunté en párrafos anteriores, claro que me parece injusto que ‘El Hormiguero’ se encuentre en desventaja frente a ‘La Revuelta’, especialmente cuando este segundo está excesivamente politizado. Pero lo más reseñable, y lo que no consigo entender, es que nuestra especie contemple cualquiera de los dos formatos simplemente para echarle en cara a los seguidores del opuesto lo bien o mal que les ha ido en audiencia por motivos ideológicos.
Para todos ellos va la siguiente conclusión: gane en share Pablo Motos o David Broncano, tanto los seguidores de uno como de otro, jamás recibiréis un extra ni por parte de los presentadores ni tampoco por la ideología que pueda respaldar tal formato. No a los borregos y sí a los españoles.
Periodista bilbaíno a jornada completa, anteriormente locutor en Cadena SER Miranda y al mismo tiempo articulista en diversos medios digitales. Amante del gimnasio y la naturaleza a tiempo parcial.
“Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos”
-Steve Jobs.
Como cordobés con trabajo en Madrid, llevo meses circulando en tren por las vías de…
Julio José Iglesias de la Cueva nunca fue un hombre común entre el resto de…
El acuerdo con Mercosur es una obra maestra del cinismo moderno. Un tratado tan elegante…
En España hemos empezado 2026 de una forma trágica: el luctuoso suceso ferroviario en Adamuz…
Lo que estamos viendo últimamente por tierras gallegas con el BNG y la ultraizquierda en…
Hay una forma muy sutil de romper la igualdad sin hacer ruido. No hace falta…
Ver comentarios
Yo ya casi no veo televisión