La película Conclave, de carácter religioso, está protagonizada por Ralph Fiennes, quien interpreta al Cardenal gran elector Thomas Lorence. Entre otros trabajos, Fiennes ha participado en La lista de Schindler, El paciente inglés y en la saga de Harry Potter, siendo nominado por su última al Oscar a Mejor Actor, un galardón que, bajo mi punto de vista, debió haber ganado. Además del inglés, otros actores que pertenecen al elenco de Conclave son Stanley Tucci (El diablo viste de Prada) y John Lithgow (El origen del Planeta de los Simios).
Por cierto, en este artículo de opinión trataré de no hacer spoilers sobre el largometraje, debido a que es de reciente estreno. La trama de la película tiene que ver con la elección de un nuevo Pontífice, al estilo de Las sandalias del pescador y Ángeles y demonios. Poco a poco, Conclave va mostrando todos los entresijos de la elección de un nuevo Papa: desde las votaciones que se producen, pasando por las famosas fumatas blanca o negra, y lo más importante: las disputas entre los cardenales progresistas/aperturistas, conservadores moderados y conservadores radicales que añoran los tiempos previos al Concilio Vaticano II, cuando las misas se celebraban en latín.
Al principio de la historia, todo transcurre con normalidad, pero con el paso del tiempo, llegadas las votaciones, suceden anécdotas una detrás de otra que pondrán a prueba la templanza del Cardenal Lorence, principalmente al ser gran elector. La película da múltiples giros de guion en todo momento; tanto es así que, cuando lleguéis al final, no podréis dejar de estar pegados a la pantalla.
Claramente, es un largometraje que recomiendo a todo aquel que sea amante del cine de intriga y suspense. También a aquellos a quienes les gusten los entresijos políticos y culturales, ya que se trata de una película apasionante con final inesperado incluido. Sinceramente, considero que Cónclave merecía muchos más ‘Oscar’ de los que ha recibido.
Todo el mundo, expertos y gente de a pie, habla del papel de Ralph Fiennes, aunque yo, a esta gran interpretación, añadiría la de Stanley Tucci quien, personalmente, me parece que ha bordado su personaje a la perfección. Especialmente, en los momentos de reuniones junto a sus adeptos y a la hora de elegir al nuevo pontífice, por medio de la tensión que genera en las votaciones.
Hartos estamos muchos del cinismo de muchos políticos que se contradicen en sus relatos, en…
Tras la visita del Papa a España, queda hacer balance: unos serios y otros más…
Si hay algo que resulta innegable, es precisamente cuando hablas con Raúl Santamaría o lo…
El cierre de la Feria del Libro de Madrid sirve como excusa perfecta para compartir…
Hubo un tiempo en el que una fotografía era una prueba. Si aparecía en una…
Cada vez que escucho, veo o leo noticias relacionadas con los casos de corrupción surgidos…