A mí me sorprende que la película favorita de gran parte de la sociedad española sea Pretty Woman… y que los que mandan cada año la pasen por la televisión esperando nuevos adeptos.
Para el que no la haya visto nunca, trata de una prostituta que interpreta Julia Roberts y de un multimillonario atractivo, Richard Gere. Pues bien, él contrata sus servicios para pasar un rato agradable de sexo sin más y acaba enamorándose de ella; vamos, lo previsible. A partir de ahí, la viste bien -eso es esencial-, le compra joyas y la lleva a todas partes mirándola con ternura mientras ella hace el ridículo. Por supuesto, con boda y final feliz; tampoco será el primero que se ha casado con una prostituta.
A mí, particularmente, la película me parece de un cursi tremendo, con todos los estereotipos de una comedia infumable. Pero lo curioso es que ningún movimiento feminista salió a la calle a protestar porque la protagonista fuera una mujer que vende su cuerpo por dinero, algo que las manipuladas perroflautas odian de una forma implacable.
Y tampoco porque él sea un tipo que consume prostitución. Lo que me lleva a pensar que el feminismo actual no es más que una patraña creada solo para blanquear el robo del dinero público y poco más. Por no hablar del cuento de hadas: chico guapo y rico se casa con chica guapa, prostituta y pobre. Según Hollywood, lo que toda chica de la calle quiere, aunque su día a día sea brutal y despiadado, con final de asesinato en un callejón oscuro o prostituida por las mafias instaladas en todos los países.
Vivimos metidos en un gran teatro o circo -lo mismo da-, donde igual nos marean con películas edulcoradas que nos sueltan Matrix así, sin más, y que cada cual saque sus conclusiones. Si el mundo fuera un gran zoológico, nosotros, los humanos, seríamos los cachorros: divertidos mientras hagamos gracia, prescindibles y despreciables cuando crecemos.
Así que, de vez en cuando, nos sueltan una bonita historia de amor, donde el bien vence al mal, la chica se lleva el premio gordo y nosotros nos olvidamos durante hora y media de que el mundo es ese lugar donde cada minuto se asesina a cientos de seres humanos por motivos religiosos, políticos o por diversión. El año que viene volverán a poner Pretty Woman, solo que esta vez yo me pido ser Richard Gere.
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