Internacional

Represión y violencia islámica en Irán

Irán se trata de un país que, años atrás —para ser exactos, hasta finales de los años 80—, respiraba libertad total y que, en la actualidad, atraviesa uno de sus momentos más cruciales, además de bastante violentos, donde el régimen islámico puede caer dependiendo del transcurso de los acontecimientos.

Si esta brutal represión acaba cayendo, las mujeres iraníes podrían volver a recuperar la libertad que antaño tuvieron, cuando tuvo lugar la revolución islámica, un hecho que supuso un atraso total en muchos aspectos dentro del país. Y, aunque haya mujeres a favor de esta falta de libertades y de depender de un hombre para todo, como si fueran incapaces de tomar decisiones por sí solas como cualquier adulto funcional, la mayoría de ellas están hartas de vivir de esa manera.

Tras la Revolución Islámica, el machismo y el maltrato a la mujer se normalizaron en ese país a niveles insospechados, incluso a mujeres de países extranjeros, como tal y como le sucedió a una ciudadana norteamericana que cometió el error de creer en la falsa promesa de su ex marido iraní de que estarían dos semanas visitando a sus familiares y, finalmente, acabó huyendo del país, arriesgando su vida junto a su hija, atravesando el desierto y corriendo el riesgo de ser ejecutada si la pillaban. De dicho caso existe un libro y una película estrenada en 1990, algo que demuestra lo que suponía ser mujer en la Teherán de mediados de los años 80.

Volviendo a las protestas de esta misma semana, se han viralizado imágenes en redes sociales, como aquella de la chica que quemó una foto de un ayatolá con la que se enciende un cigarrillo, o de mujeres quitándose el velo. Un gesto simple, pero que a quienes se posicionan a favor del Islam les revienta por dentro por no ser capaces de soportar que una mayoría quiere ser libre y que se respete su dignidad y el resto de sus derechos como humano, ya sea hombre o mujer. De hecho, en España, a consecuencia de los graves disturbios de Teherán, hubo una concentración ubicada en la Plaza de Callao, en el centro de Madrid, donde diversas personalidades mostraron su repulsa sobre los acontecimientos que se dan en el país ubicado en el continente asiático.

Para terminar, tan solo me queda decir que espero que esta pesadilla acabe pronto, al igual que la que tiene que ver con los venezolanos. También otras tantas donde la represión es el actor protagonista, donde la gran mayoría de ellas se encuentran en el continente centro o sudamericano.

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