
Noelia era una chica de 25 años que sufría TLP. Una mujer que, tras pasar por una serie de hechos como abusos sexuales en un centro de menores y un trágico intento de quitarse de en medio al lanzarse desde un quinto piso, del que sobrevivió, quedó con secuelas. Con motivo de ser TLP, cambiaba de decisión con demasiada rapidez. Por ello, tenía un 67 % de discapacidad, siendo incapaz de tomar decisiones con madurez, mucho menos tan complejas como las asociadas a la eutanasia.
Lamentablemente, decidieron por ella, negándole aplazar por seis meses la solicitud de eutanasia para reflexionar con mayor profundidad sobre el asunto. El corazón y la vida de Noelia dejaron de latir el 26 de marzo a las 18:00 horas. ¿El motivo? La hicieron firmar un documento para supuestamente lucrarse con sus órganos. El asunto es tan turbio que, hasta el actual presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quiso escribir un tuit dándole el pésame a la familia de Noelia. Por su parte, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, avisó que investigaría el caso relacionado con esta chica.
Parece ser que, tras la advertencia del mandatario estadounidense, el Gobierno de España quiere evitar a toda costa dicha investigación. Esa actitud denota que algo debe ocultarse sobre el asunto, quizá asuntos algo más complejos que la donación de órganos y todo lo que pudo sufrir la propia Noelia estando internada. Incomprensible.
Bajo mi punto de vista, Noelia necesitaba ayuda psicológica para superar todo su trauma y no que la eliminaran de la manera que lo hicieron. Tenía bastantes posibilidades de, en caso de haberse tratado, haber mejorado internamente. ¿Para este tipo de asuntos se destinan todos nuestros impuestos? No estoy de acuerdo. Sea como sea, habrá que esperar a ver lo que descubre, con respecto al caso de Noelia, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a medida que avance la investigación, algo que sin lugar a duda podría dejar en jaque a nuestro gobierno.






Fue un suicidio asistido, no eutanasia