
Queridos amigos lectores de Minuto Crucial, en estos días hemos tenido varias noticias bastante tristes. Las más desgarradoras han sido las de los fallecimientos de David García de la Loma, árbitro de Segunda RFEF, quien había superado un cáncer, y la del doctor Carles Miñarro, médico del FC Barcelona, que falleció justo antes del partido que enfrentaba al equipo azulgrana contra el Osasuna. Así que, en primer lugar, vaya desde aquí nuestro abrazo y pésame para sus respectivas familias.
No obstante, esas no han sido las únicas noticias que a los aficionados al deporte nos han desgarrado el alma. Un grande de nuestro fútbol, Juan Carlos Unzué, ha tenido que tomar la triste y difícil decisión de abandonar sus labores como comentarista deportivo en DAZN debido al avance de la enfermedad que padece, llamada ELA. Las dificultades respiratorias, que cada vez son mayores, han provocado que tenga que parar en sus labores de experto en fútbol.
Lo más triste del caso del que fuera guardameta del Barcelona y Osasuna, entre otros, es que la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad demasiado agresiva, degenerativa e incurable, ante la cual se genera una sensación de decepción y rabia imposibles de remediar. A cualquier mortal se nos cae el alma, pero las circunstancias de su caso han traspasado y, por desgracia, para mal, la frontera de la caridad humana.
Hace no mucho tiempo, Juan Carlos Unzué encabezó la visita de las principales asociaciones en la lucha contra la ELA al Congreso de los Diputados. En ese momento, vivimos uno de los mayores bochornos producidos por la clase política en nuestro país. Ante el discurso de Unzué, solamente cinco diputados decidieron acudir a escuchar su mensaje, lo cual provocó aquella frase famosa y lapidaria para la política: “Supongo que el resto de diputados habrán tenido algo más importante que hacer”.
Desde aquel momento, la vergüenza desencadenó que la clase política tuviera que esforzarse por disimular, aprobando esa famosa LEY ELA, que daría cobertura a tantas y tantas familias para el tratamiento y alivio de los síntomas que produce tal enfermedad. El problema de la mencionada ley es que, una vez aprobada, no llega a ejecutarse porque, según el Gobierno, “no hay recursos económicos para ellos”.
Así que, desde este espacio, tanto yo como el equipo de colaboradores de Minuto Crucial queremos mandarle a Juan Carlos Unzué muchísimo ánimo y fuerza para lo que lamentablemente le viene. Para ti, Juan Carlos, y para todos los enfermos de ELA, el más sincero de los abrazos, mientras que para la clase política les queremos mandar el de que dejen el cuento de engañar a los españoles. Sinceramente, no nos creemos que no haya dinero para combatir la ELA cuando sí que lo hay para Ábalos, Tito Berni, Begoña y otros tantos más personajes políticos. Políticos de España: dejad la tontería, porque vuestro cinismo nos genera ya bastante repugnancia.
Minuto Crucial es un medio de comunicación en el que se transmiten opiniones subjetivas en diversas materias de actualidad para mantener a todos nuestros lectores informados.






Be the first to comment