Cada día somos más

Hace unos pocos días vivimos con estupefacción la llegada de lo inevitable. Para mí, uno de los pasajes más oscuros de la historia reciente donde, con el casi total respaldo de la población, se comenzó a administrar un medicamento en fase de prueba a menores de 11 años, sólo para que unos cuantos adultos se sientan protegidos de un virus que sólo afecta a un pequeño porcentaje en mayores de 60 años.

Muchos dirían que con el 90% de vacunados con la doble pauta no sería necesario tomar más medidas, pero no, porque con un índice de letalidad que roza el 0,002% en menores de 60 años se ha convencido a todo un país de adultos hechos y derechos de que hay que vacunar a los niños en un centro deportivo, sin receta médica, sin un análisis del historial clínico del menor o sin siquiera un consentimiento informado. Pido perdón de antemano por si sueno excesivamente enfadada, pero la verdad es que hoy escribo estas líneas encontrándome profundamente deprimida, irritada y con ganas de repartir mamporros dialécticos al que se ponga por delante.

A pesar de tener una pésima opinión del ser humano y de esa masa aborregada a la que se refería Ortega, guardaba en mi corazón un poco de esperanza y creía que cuando llegase el momento de tocar a los niños, cerraríamos filas para poner el punto final a todo este tinglado. Pero desgraciadamente, esto no ha sido así porque el ser humano es profundamente egoísta y mezquino y al adoptar masivamente la decisión de inocular a los más pequeños, ha demostrado que lo único que le importa es su propio ombligo y que esos padres y madres coraje que tanto repiten eso de que “a los niños no se les toca”, se esconden cuando piensan que su hijo puede matar a la abuela si tiene un poco de tos. La sociedad ha demostrado que si los seudocientíficos a sueldo de las farmacéuticas, que salen todos los días en los medios de comunicación, dijesen que para sobrevivir al tan temido Covid bastaba con sacrificar a un niño, lo harían sin dudarlo.

Sé que es ahora cuando todos los que no piensan como yo me llamarán exagerada y loca negacionista, pero es que estoy hasta el moño, pero muy hasta el moño, su señoría. No soporto ver como estos reyezuelos que tenemos por presidentes autonómicos hacen y deshacen, como si gobernasen en la Alemania Nazi, en función de lo que dicen Trancas y Barrancas cada noche en el Hormiguero. Nos insultan y nos acusan de ir en contra de la ciencia a los que vamos con los datos por delante. De nada sirve que le explique a un Covidiano, con cifras contrastadas, que los niños no presentan riesgo o que uno de los científicos que creó la vacuna ARNm advierta de los peligros de la misma, o que ni las propias Farmacéuticas o la OMS recomienden su administración en menores.

Señoras y señores, nada de esto va de un virus y ni la variante Delta ni la Ómicron han venido para diezmar a la población mundial. Esto va de poder; de los de arriba y los de abajo, de ricos y pobres. Va de Xi Jinping, Von Der Leyen, Biden, la agenda 2030, del NOM y de todos los que estamos debajo, que en menos de dos años hemos visto cómo se desatendían a los enfermos y se cerraban centros de atención primaria para colapsar los hospitales y crear así una falsa sensación de crisis sanitaria. Hemos visto cómo han experimentado con nosotros, jugando al prueba y error como el que se apostaba euros a los dados. Hemos visto cómo han metido en la misma saca a fallecidos por diferentes motivos sólo por tener una PCR positiva. Nos han quitado derechos y libertades, han cerrado nuestros negocios, han arruinado a nuestras familias, han tapado los suicidios, nos han enfrentado y dividido, han subido el precio de todo, han multiplicado impuestos sin sonrojarse y ahora vienen a hacer pruebas con los niños, como si de una miocarditis, que es uno de los muchos posibles efectos secundarios de la vacuna, pudieses curarte.

Soy consciente de que, como yo, hay muchos que piensan igual. Que tienen por bandera la libertad, que no son de un partido político como el que es del Madrid o del Barça, que leen y se informan, que contrastan opiniones y que van a luchar hasta su último aliento para salvar a la humanidad. Sé que hay muchas personas que lo han arriesgado todo por principios, que han puesto en peligro su calidad de vida o han echado por la borda sus carreras y trabajos por defender sus ideas y han sido señalados y maltratados por una sociedad sedienta de sangre, aterrada y con un nulo interés en esclarecer la verdad.

Lo que realmente me fastidia es que la verdad está ahí, no me la estoy inventando. Vivimos en el apogeo de la civilización, podemos acceder a toda la información del mundo desde una charca de Zimbabue y la pena es que la mayoría se contenta con ver TikTok, Instagram o repetir como loros lo que dicen Risto Mejide o Susanna Griso. Sé que no somos muchos, pero cada día somos más.

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34 Comments

  1. Excelente artículo. Da gusto ver que tenemos voces valientes en este país de corruptos, ovejunos y pendencieros políticos. Haré la mayor difusión que pueda.

    • Hay que decir la verdad cada día y a todas horas para que cada vez abra más gente los ojos. Lucharemos hasta el final. Gracias por tu comentario, un saludo y ¡ánimo!

  2. Gracias por dar voz y poner letra a lo que muchos de nosotros pensamos. Demencial a lo que estamos llegando. Y no lleves la contraria, no! Qué te tachan como bien dices de loca negacionista. Difundo y ánimo!!

    • Muchísimas gracias por tus palabras. Seguiremos resistiendo, no estamos solos y acabará saliendo la verdad a la luz. ¡Un abrazo!

  3. Hemos colapsado como sociedad y si no resistimos y vencemos podemos colapsar como humanidad. Somos muchos los que lucharemos hasta el final, ellos quieren acabar con la humanidad en número y en esencia, combatamos de la mejor manera que se puede hacer, recuperemos la esencia y procreemos como si no hubiera un mañana. Nunca mas asusta traer un niño a este mundo, pero nunca mas necesario, es mejor manera de contratacar y destruir su proyecto reduccionista y satanista.

  4. Gracias Beatriz por un artículo valiente y lleno de verdades q no dejan q trasciendan los miserables q tenemos por lideres políticos en la actualidad.

    • Vacunaran a casi todos los niños. Sobre todo aquellos que más dijeron eso de: «a mi hijo no», o, «Por encima de mi cadáver».

      • Por eso debemos dar la batalla cada día para que más gente pueda abrir los ojos y rechazar el experimiento para sus hijos. ¡Ánimo y gracias por tu comentario, Javier!

    • Tenemos la peor clase política de la historia y eso que nunca ha sido buena. Necesitamos un cambio. Seguiremos luchando y resistiendo. ¡Venceremos!

  5. Gracias por el artículo, completamente de acuerdo con todo lo que ha expresado.
    Beatriz Berenguer continúe siempre escribiendo con la misma libertad y sinceridad. Saludos.

  6. Gracias Beatriz, efectivamente eso es la verdad por delante.
    Lucharemos hasta el último aliento.
    Aunque sea misión imposible.
    Porque hay much@s borregos.
    Gracias por todo 💜..
    La verdad nos hará libres

    • Cada día somos más y nuestra misión es seguir luchando para que el mundo entero despierte. Un abrazo, Juan Carlos.

  7. Beatriz Berenguer; gracias por tu valentía, me suscribo a cada una de tus palabras. Somos muchos los que vemos con claridad a donde nos quieren llevar con su repulsiva agenda 2030, me impresiona que la gente desconozca o no se quiera enterar de lo que significa dicha agenda y van como borregos al matadero solo porque “lo dicen en la tele”.

    • Muchos lo tenemos claro y tenemos que seguir luchando para que cada día más gente abra los ojos. Gracias por tus palabras, Marina. ¡Abrazos!

  8. Que bueno, un poco de verdad. Un soplo de aire fresco, muchos nos sentimos ahogados en este lodazal. Sabemos como se comporta el ser humano contra el prójimo. He vuelto a leer a hannah arent para salvarme. Muchas gracias guapa

  9. Que gran artículo. Enhorabuena por tu valentía y tu profesionalidad que en estos tiempos escasea tanto. Gracias a gente como tú podemos tener esperanza de que podamos conseguir ganar a la sinrazón que domina nuestra sociedad. Eres muy grande, tus palabras te delatan.
    Mil gracias.

    • Muchísimas gracias por tus palabras, Yolanda. Tu apoyo me ayuda a seguir con esta lucha. ¡Un abrazo!

  10. Una lástima profunda siento cuando me entero de que alguien cercano a donado a si hijo de cobaya a la farmacéutica :'(

    • Es muy triste, por eso tenemos que trabajar para hacerles ver lo que están haciendo e impedir que más padres permitan esta salvajada. ¡Ánimo y un abrazo!

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