
Queridos amigos de Minuto Crucial, me da la sensación de que, a ambos lados del charco, tenemos a una selección con aroma a campeones. En Europa, La Roja ha demostrado que, a pesar de las bajas y de no poder mostrar su mejor nivel, es capaz de competir de maravilla, además de darnos grandes alegrías. Mientras tanto, en América, la selección de Argentina ha impuesto su condición de campeona del mundo para demostrar que, en este mismo instante, en la CONMEBOL, son intocables.
Voy a comenzar a hablaros sobre la albiceleste. Aun contando con la ausencia de Leo Messi, Lionel Scaloni ha formado un bloque sólido y bien armado, con jugadores de gran nivel defensivo, en el que destacan en el ataque Julián Álvarez y Gio Simeone. El baño que le dio a Brasil esta semana ha puesto de manifiesto dos cosas: la primera, que la selección argentina es la principal candidata sudamericana para ganar el Mundial; y la segunda, que Raphinha debería ser más prudente a la hora de hacer declaraciones.
Por otro lado, en Europa, la «fumada» de la Nations League finalmente ha dejado una eliminatoria vibrante y con grandes dosis de emoción. La mejor Holanda en muchos años puso a España contra las cuerdas con dos partidos sensacionales, pero aún así, La Roja dio la sensación de ser una escuadra imparable. A pesar de tener las bajas sensibles de Rodri, Carvajal y la ausencia de un crack mundial, el seleccionador Luis de la Fuente ha logrado un equipo polivalente y muy competitivo que ha encandilado a todo el país, algo que convierte a España en otra gran candidata para ganar el Mundial de 2026.
El único «pero» que le puedo poner a la eliminatoria de España tiene que ver con Lamine Yamal. No porque su eliminatoria haya sido mala, ni mucho menos, ya que marcó un golazo en la vuelta, generando además constantes amenazas para sus rivales, sino debido a que es aún demasiado pronto para cargarle con la mochila de la responsabilidad de ese penalti de la tanda, algo que igual no era para él. Aunque, en contraste, considero que el descubrimiento de Huijsen y la entrada en dinámica de Asencio garantiza un centro de la defensa fuerte y por muchos años.
Para concluir, tan solo me queda haceros una pregunta: ¿Quién no querría ver en este mismo momento un partido entre nuestra selección y la albiceleste? Nunca se sabe, pero tampoco sería descartable que pudiera darse el mismo en la final del próximo Mundial.






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