Les hemos dejado solos

Es mucha la tentación de escribir sobre Cuba. Porque está en todos los periódicos, abre telediarios y porque seguramente estemos ante un momento de la historia que puede suponer un antes y un después para la isla; pero llevo días queriendo escribir sobre otros hechos que desgraciadamente ya no salen tanto en los telediarios y que pronto olvidaremos hasta que, si nadie lo remedia, vuelvan para llenarnos del horror que ya una vez campó a sus anchas por aquellas montañas. Me refiero a Afganistán y al avance de los talibanes. Digo que volverá el terror porque este avance ya lo hemos vivido antes y nadie nos asegura que, aunque ahora sostengan lo contrario, ni ellos, ni sus modos de actuar, ni su manera de interpretar el Corán hayan cambiado nada.

Hace 20 años que el mundo se volcó con esa parte del planeta en la que nadie recuerda un periodo sin guerra. Podemos debatir si las razones de este despliegue fueron las más altruistas o las más perversas, si detrás de ese chorro de millones y de tropas había un interés cierto en llevar la democracia al pueblo afgano o sólo se escondía el afán por parecer que se hacía algo contra el mayor enemigo del mundo, el que osó destruir, en el mismo corazón de los EE.UU. sus emblemáticas torres gemelas. El caso es que, de un modo u otro, el que estuviésemos allí sirvió para que se volviera a escuchar la música en las calles, para que las mujeres pudieran cantar, para que la ley sádica de los talibanes dejase paso a la esperanza de una muy débil democracia.

Hace dos meses, España retiró a sus últimas tropas del país. Hace 10 días que el ejército de EE.UU. abandonaba, de noche y sin avisar, la emblemática Base Aérea de Bagram y hace menos de una semana, reunidos en Moscú, una delegación talibana afirmó que controlaban el 85% del país. Los líderes talibanes dicen que quieren negociar una salida pacífica. El antiguo presidente Karzay anuncia que en breve se iniciarán las conversaciones y todo ello entre deserciones masivas de militares del recién configurado ejército afgano hacia las filas talibanas por miedo a las represalias y miles de desplazados de sus hogares.

China, Rusia, Paquistán y hasta Turquía van tomando posiciones en el conflicto y mientras, ¿qué hace Europa? Pues poca cosa. Poca cosa aparte de haberles abandonado y haberlas abandonado, que aquí el lenguaje inclusivo cobra una vital importancia ya que pocos regímenes han segregado tanto a la mujer como los talibanes. Recordemos que antes de que llegasen al poder, las mujeres ocupaban gran parte de los puestos de la administración, casi la mitad de los médicos y tres cuartas partes de los maestros eran mujeres. 20 años después de la llegada del contingente internacional ¿hemos recuperado esos porcentajes? No lo creo. Lo peor es que probablemente con un gobierno radical islámico, no se vayan a recuperar nunca.

Europa ha de levantar la voz, reconocer los errores y tratar de enmendarlos. Si 20 años no han sido suficientes, estemos otros 20 más. Hemos de dar ejemplo de solidaridad, hemos de creernos el proyecto europeo. Posicionémonos y hagamos algo más que ir a rebufo de otros. No podemos dejarles solos. No podemos dejarlas solas.

¡Informado al minuto!

¡Síguenos en nuestro canal de Telegram para estar al tanto de todos nuestros contenidos!

https://t.me/MinutoCrucial

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*