¿Derecho humano o delito sexual?

En esta vorágine de tendencias conductuales sociales financiadas por minorías, podemos sentir un ambiente de sorpresa y a la vez de incertidumbre al momento de leer y escuchar lo que nunca nos hubiésemos imaginado que lograran imponer como modas y tendencias en cuanto a valores y mucho menos que tales planteamientos consiguieran alcanzar las vidas de los adolescentes, de nuestros hijos, nuestros sucesores. Viene a nuestra mente como un sinsentido difícilmente procesable y es que, el hecho de que se comunique que se deben respetar ciertas conductas que hasta hace muy poco tiempo, serían tipificadas como delitos, nos produce cierto desbalance, mismo que en esencia, contraría a la misma naturaleza humana.

Bajo el concepto de progresismo, que como ya he mencionado en el articulo anterior, es manejado como apertura a las nuevas ideas; se abre paso a un libertinaje sin causa, siendo México por cultura un país conservador. No está de más renovarse, pero de eso a que se pase por encima de las leyes tan meticulosamente estudiadas antes de promulgarlas, es otro tema, en este caso los asuntos como la pedofilia, a pesar de que está tipificada como delito sexual en el rubro de violación, (tomando en cuenta el daño del acto)  se promueve sin más, dentro de las instituciones educativas, por que, dicho sea de paso, bien sabido es que el infante no tiene despierta la libido, no se encuentra en una etapa sexual reproductiva, ni es capaz de tomar decisiones sexuales, aun en la adolescencia (adolece) el pedófilo lo sabe, por eso para facilitar el posible acto puede en la mayoría de los casos inducir ideas, usualmente con un anclaje emocional. ¿Nos suena esto conocido? ¿Existen acciones que los mismos gobiernos promueven parecido a esta táctica?  Pues vaya que sí, eso de modificar los libros de texto gratuitos, desde preescolar hasta secundaria, incluyendo ideologías de género, fuera del contexto científico, que como mínimo debe incluir el objetivo educativo, constituye en si mismo un abuso infantil, es un atropello a las sociedades, en donde de manera directa se inducen ideas (no es algo orgánico) incitando a normalizar en la mente del niño los actos sexuales con adultos, la masturbación, inicio prematuro de la actividad sexual, generando como primera impresión en el infante un sentimiento de repulsión. ¿Cuál es su interés? ¿Podemos tomar esto como un delito por parte de quien lo promueve, disfrazado de derecho humano? Hagamos un mini análisis.

Si decimos que la pedofilia se caracteriza por la presencia de fantasías, impulsos o comportamientos sexualmente excitantes recurrentes e intensos relacionados con los niños, me pregunto si el afán por inducir ideologías prematuras sexuales y de hipersexualuzación, por medio de la educación pública, obedece a mentes con trastornos pedofilos, y si además están incurriendo dolosamente en un acto de:

HOSTIGAMIENTO SEXUAL.  Asediar reiteradamente con fines lascivos a personas de cualquier sexo, valiéndose de la propia posición jerárquica, derivada de (sus) relaciones laborales, docentes, domesticas o cualquier otra que implique subordinación. Se tipifica en el Código Penal, principalmente enfocado a mujeres, ¿pero los niños? El inducirles esas ideas cuando ellos no están preparados para comprenderlas ni procesarlas, es claramente un hostigamiento.

DELITOS A LA MORAL PÚBLICA. Estos aplican incluso para heterosexuales. Para cualquier persona, el exhibicionismo no está permitido, ¿por qué en las marchas trans se permite que se exhiban semi desnudos, a plena luz del día en plena vía pública, cuando es sabido que lo pueden fácilmente presenciar los niños?

También podemos encontrar delitos contra el normal desarrollo psicosexual entre los que caben destacar los siguientes:

LA PEDOFILIA por ejemplo es propia únicamente en los humanos. Es un trastorno mental del grupo de las parafilias, según los expertos. Por lo tanto, descompone el tejido social, genera desorden mental y emocional, el cual a su vez provoca en la vida adulta de la víctima, conductas irregulares hacia terceros, como: violaciones, embarazos no deseados, desorden en la vida laboral, alcoholismo, drogadicción, asesinatos, etc.

DELITOS DE CONTAGIO.  Si se le promueve iniciar una vida sexual activa desde temprana edad, aumentan sus posibilidades de contagio de enfermedades de transmisión sexual, puesto que no son los suficientemente maduros para cuidarse de ellas.

No debemos perder de vista que México según la OCDE en el 2019, se encuentra en primer lugar en abuso infantil a nivel mundial. Eso sin tomar en cuenta que solo se denuncian 1 de cada 100 casos, y que, según un estudio del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, los principales agresores sexuales de los niños son familiares, luego maestros y después sacerdotes.

Otra realidad aún más alarmante, documentada por la reportera Mexicana Lidia Cacho en el 2015 en el libro ¨Los Demonios del Edén¨, son las existentes amenazas de poderosos, como la red de pornografía infantil y lavado de dinero que involucró a 19 funcionarios públicos y empresarios internacionales.

Promoviendo este tipo de movimientos, únicamente facilitamos las posibilidades de abuso sexual a quienes se supone que deben de protegerlos, y que son actualmente los principales agresores. En México, se empieza a legislar el registro de agresores sexuales, pero ¿incluirá a los servidores públicos que promueven indirectamente estos delitos forma masiva? Será indispensable que lo consideren.

¡Informado al minuto!

¡Síguenos en nuestro canal de Telegram para estar al tanto de todos nuestros contenidos!

https://t.me/MinutoCrucial

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*